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Todo un éxito en Monterrey el Tecate México Metal Fest en su tercera edición; y RockXMéxico estuvo ahí para contarlo

Cobertura: Porfirio Andrés Rivera Cigala – Gabriel Chávez Olivares

Monterrey 6 octubre 2018 – A penas al llegar se podía ver claramente el estadio de baseball hogar de los Sultanes de Monterrey custodiado por un par de largas filas de personas, que, a pesar de estar bajo un intenso sol y un calor cuasi infernal, vestían de negro, con cuero y mezclilla adornada por los emblemas de sus bandas favoritas. Estas filas eran para comprar boletos y acceder a la explanada de los Sultanes, donde 17000 metalheads, desde varios puntos de la república mexicana se dieron cita para no perder ni un segundo de las casi 12 horas ininterrumpidas del metal más brutal que nos regaló Tecate México Metal Fest en su tercera edición.

RockxMéxico llegó al masivo a las 14:50hrs casi a tiempo para ver completo el show de I AM MORBID, banda de reciente formación que deleitó con lo más representativo de Morbid Angel, pues como sabemos está genial banda es el resultado de la unión de fuerzas entre David Vincent, Tim Yeung, Bill Hudson e Ira Black, para este fin.
Con un retraso de algunos segundos, Municipal Waste soltó los primeros RIFFS, pues algo que debemos aplaudir es la gran puntualidad de inicio y fin de los shows, sin cortar, ni quedar a deber nada a los asistentes, los estadounidenses se pronunciaron en contra del racismo y las fronteras políticas a ritmo de Beer Pressure comenzó el Slam.

Muchas veces he escuchado decir que la cerveza de festivales es la peor, sin embargo, quizá era el calor, pero, para el equipo de RockxMéxico, ésta ocasión se convirtió en un elixir de Dioses, pues estaba en su punto perfecto, los headbanggers, que estaban allí estaban de acuerdo, mientras Scour hacía su show, todos bebíamos, celebrando tener a Phil Anselmo tan cerca y firmando cada canción con su ya clásico Thank you y sucedió lo esperado, covers de Pantera que sellaron las emociones encontradas de los que atentos mirábamos como sus 50 años no le pesan ni un poco.
Y si nos vamos a poner a hablar de edad Mark “Barney” Greenway, con una playera roja y un escudo de amor y paz, iba vestido más bien de energía positiva y antifascismo, brincando y corriendo por todo el escenario jugando con Shane Embury como si no tuvieran cerca de medio siglo pisando este planeta. Fue entonces cuando los tímidos observadores por fin se animaron a correr formando poco a poco un Circle of death, que contrario a lo que se pueda pensar es catártico y violento, pero es la meca de la hermandad en la comunidad Metalera, solo nos queda decir, gracias a Napalm Death por intentar hablar español, muy buen español por cierto y por la euforia que nos hiciste vivir.

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Con un poco de fallas en el audio específicamente para la voz Dark Funeral, con su clásico Corpse Paint, Ponía la cara funesta y solemne en el escenario, parecía que Monterrey abandonaba las buenas costumbres y miraba con desdén el buen comportamiento, tal como Lord Ahriman miraba con desdén y rostro inmutado al público, y no, no es un comentario negativo, por el contrario, menos no podríamos esperar de los suecos.

La gran mayoría de las bandas llevaba su ya clásica manta de tela para adornar su presentación, pero mientras escuchaba aún la voz tan potente de Heljarmadr (Dark Funeral), el staff de Destruction comenzaba a armar un pequeño stand en el escenario Tecate Light Con un par de pequeñas telas que cubrían lo que parecía ser equipo de audio. Así el Escenario Tecate de la roja (como lo llaman los locales) apagó las luces y después de unas canciones en los altavoces del lugar, Los ejecutores de Bestial Invasion, nos brindaron un show por demás feroz y lleno de thrash que ensalzaba el ocaso, en la explanada ya se podían ver los primeros hombres y mujeres caídos por tanta furia y alcohol a ritmo de uno de los cuatro grandes del thrash metal alemán.

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No se sí era por el calor, pero el show de los estadounidenses que pusieron el brutal death Metal en un lugar importante de la historia, se vio mermado por la falta de Slam, sin embargo, el bajo de Alex Webster en Hammer Smashed Face hizo gritar y correr a la multitud que se había limitado solo a grabar con sus celulares como la larga y sedosa cabellera de Mazurkiewicz giraba en el escenario mientras sonaban las llamadas cariñosamente carnitas, resumiendo en 70 minutos los 14 álbumes en su haber, haciendo notar evolución gutural de la banda, Cannibal Corpse.
Si bien Napalm Death se llevó la tarde, Accept se llevó la noche, debo ser sincero y noté como mucha banda se desconcertó al escuchar que Die by the sword, había sido la canción elegida para reventar los bafles, pero era de esperarse, ya que la banda alemana se encuentra promocionando su más reciente producción de estudio, titulada The Rise of Chaos, misma que inspiró la ambientación del escenario. Mark Tornillo quien forma parte de la agrupación desde 2009 fue una de las víctimas de la falla en el audio, para Restless and Wild (Tercera canción en el setlist) su voz ya sonaba herida por los estragos de no escucharse en monitores ni tampoco en el PA. La Gente coreaba Pademic, al terminar se apagaron las luces y así abandonaron el escenario, claro que los mexas, quedamos con el sin sabor de que había faltado mucho, mucho más, y de pronto sonó esa “musiquita marinera”, si nos queremos poner ortodoxos la llamaremos Ein Heller und ein Batzen, que era la obvia señal para los conocedores que el show seguiría con Fast As A Shark, no me pude resistir al hechizo del veloz doble bombo de Stefan y tuve que iniciar el slam, que dejo en mi brazo la marca de un gran show que terminó con el clásico Balls To the wall.

No habíamos notado que llevábamos aproximadamente 9 horas viviendo a base de cebada, así que fuimos al área de Food trucks, que, según acotaciones de los comensales, todo estaba muy bueno, desgraciadamente solo pudimos comer una banderilla, ya que las filas eran largas y teníamos que regresar a tomar fotos a Obituary, por lo que una chica nos dio un tip, acercarnos a la entrada y comprar comida a través de la malla de acero, eso nos sorprendió pero fue funcional, en el camino de regreso al escenario frente al Stand de Lucky Tatoo’s dónde se estaban repartiendo vasos conmemorativos a cambio de una cooperación voluntaria, ya se podían ver almas vencidas acostadas en una pequeña área verde. Aunque había comentarios de que muchos solo habían ido a ver a John Tardy, Donald Tardy, Trevor Peres, Terry Butler y Kenny Andrews, logramos observar que también muchos otros estaban ya recogiendo sus cosas del guardarropa para dejar el lugar. Los que nos quedamos, vimos como se iba poco a poco nuestra alegría de la mano de Obituary y Venom que se desbordaron en el escenario para un ya cansado público, era notorio cuando en la explanada había gente acostada durmiendo o sentada sin dejar de agitar la cabeza.

Black Metal fue la canción del principio del fin, pues eran ya los primeros 35 minutos del domingo y los británicos liderados por Cronos, nos dieron la Bienvenida al Infierno. Si, los que habían hecho un comunicado oficial donde cancelaban este show, atestaron de Metal extremo a los que seguíamos de píe, con temas como 100 Miles to Hell e In Nomine Satanas, abrazados por el calor de noche, sin embargo, parecería que al habitante de los cielos le molestó que acabará la presentación, pues cuando ya faltaban 10 minutos para las 2, lo que era un cielo estrellado se tornó, en un paisaje de nubes grises. Escuché claramente oír a uno de los mugrosos decir: -Esto lo debió cerrar Accept- y como si el tío Tecate hubiera escuchado su petición tal como lo hizo en las redes sociales a lo largo de la promoción y durante el evento, la clausura fue compuesta por bellos fuegos artificiales y un audio pregrabado de Balls to the Wall, si no mal recuerdo.

En el escenario MxMF, si bien la fiesta no fue tan grande Jet Jaguar Nos demostró porque, fueron los ganadores de la guerra de bandas en el Wacken, Tulkas que se ha convertido en el chile de todos los moles nos dejó con un poquito de ganas de más show, pues los 40 minutos que estuvieron en el entarimado fueron excelsos. La Joya en esa corona fue Azrael que estaba de manteles largos y celebrando con su fiel publico azteca, que coreó cada una de las canciones, ellos a cambio nos regalaron un disco, que encontró su dueño al azar entre los que mirábamos atentos, el saldo fue blanco, excepto por una cerveza que cayó en batalla.

Así la unidad especializada en Heavy Metal de RockxMexico, salió del lugar en busca de un Ron, para poder superar la depresión post Tecate México Metal Fest, un evento que no le envidia nada a nadie y tiene la talla que debe tener. Lo que nos llevamos es excelente logística, puntualidad, cerveza, guardarropa y ejecución. No se quedó en el clásico hagamos algo por la escena, lo lograron, dando dignidad a las bandas y calidad a los que fuimos testigos. Si bien el tamaño fue mínimo, el placer fue máximo.

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